El 14 de febrero, nos declaramos a la movilidad sostenible. ¿Nos dirá que sí?

El día de San Valentín es, para algunos, un día en el que celebrar el amor junto a su pareja. Muévete en Verde es un blog lleno de amor verde, amor hacia la movilidad sostenible. Es por ello que traemos las diez razones que te harán amar esta forma de desplazarnos tanto como la amamos nosotros.

#1 Porque está ahí los 365 días del año, incluido San Valentín

La movilidad sostenible es una pareja que nunca te falla. Y es que hay tantas alternativas de transporte, que siempre puedes contar con ella. Si no te apetece usar el transporte público, aprovecha alguno de los servicios de carsharing que ofrezca tu ciudad. O motosharing. Verás como la movilidad eléctrica también puede formar parte de esta relación abierta.

#2 No le asustan los cambios…

Lo bueno de la innovación, de la eficiencia y del avance es que parecen funcionar genial para la movilidad. ¿Un nuevo modelo de transporte? Sí. ¿Una nueva forma de cargar las baterías? Sí. ¿Un plan para distribuir por España puntos de carga para el coche eléctrico? Sí. La movilidad sostenible, en los últimos años, se ha ido adaptando a todas las tendencias y novedades que ha podido. Hace unos años, pensar en transporte compartido, multimodal o eléctrico con suficiente autonomía era impensable. Ahora, la realidad se ha impuesto al mito: un transporte eficiente existe y es viable.

#3 Es discreta y silenciosa

No llamará la atención por ruidosa, ni será culpable de dolores de cabeza. Los medios de transporte eléctricos son tan silenciosos que ni te darás cuenta de que circulan. ¡No te confíes al cruzar la calle porque no escuches el ruido de un motor!

#4 Citas sin horario

No habrá excusas para no pasar tiempo juntos, ni el parquímetro puede separar este amor. Los coches eléctricos tienen aparcamiento gratuito en las zonas SER (de estacionamiento regulado), sin límite de hora ni de colores.

#5 Una pareja VIP

No le da miedo la contaminación ni las iniciativas que restringen el tráfico. Si surgen casos como el del centro de Madrid, sabes que yendo acompañado por la movilidad sostenible no te afectan las restricciones y puedes circular libremente por donde quieras.

En #SanValentín, me declaro amante de la #movilidadsostenible 😍 #MuéveteEnVerde Clic para tuitear

#6 Nunca te dejará atascado

Al hilo de la razón anterior, un transporte sostenible asegura que no llegues tarde a tu cita de San Valentín. Hay tantas alternativas y combinaciones posibles que vas a llegar a la hora. Es más, te libra de esos atascos que paralizan las carreteras de las principales ciudades.

#7 Es un acompañante económico

Si tu relación con el diésel o la gasolina te ha traído más de un quebradero de cabeza, ¿por qué no te pasas a lo eléctrico? Seguro que este nuevo vínculo te dura más años, te sale más barato (si no nos crees, en este artículo te explicamos por qué ahorras con un coche eléctrico) y te ahorra unas cuantas visitas al taller.

#8 Íntima amiga de las leyes

Dicen que, en la vida, si encuentras un buen peluquero, mecánico y abogado lo tienes todo hecho. La movilidad sostenible responde a las dos segundas. Es buen mecánico porque, si es compartido, no debes preocuparte de las reparaciones (y si es un coche eléctrico tendrás que visitar con menor frecuencia el taller). Pero también es amiga de las leyes y gobiernos, ya que hay muchas iniciativas que apoyan propuestas de movilidad sostenible, incluso que subvencionan parte de la compra de estos vehículos de movilidad eléctrica.

#9 Libre de humos

Ni fuma ni contamina. Lo bueno de la movilidad sostenible es que está libre de emisiones de CO2 y eso se nota: deja un paisaje mucho más limpio en el presente, pero también cuida del planeta para las generaciones del futuro.

#10 Apuesta por el futuro

Y quizás es la razón más importante. Los gobiernos de cada país, la Unión Europea y las grandes empresas se han pronunciado ya. Apostar por la movilidad sostenible es apostar por el futuro. Un futuro limpio, eficiente y libre de humos. Y si empiezas ya, seguro que va a ser una relación de muchos, muchos años.