#SMARTMOBILITY


Llevar una vida de #smartmobility significa dejar a un lado los medios de transporte que contaminan y apostar por nuevas formas de desplazarnos: la bici, el coche eléctrico, el transporte público o nuestras propias piernas son los mejores aliados del planeta a la hora de movernos. Además, la movilidad sostenible trae consigo innumerables ventajas que te vamos a contar en esta sección

La conducción más inteligente

Seguro que alguna vez has conducido por la carretera de tu ciudad y has visto una especie de puestos con enchufes. No, no sirven para cargar un smartphone, es un punto de recarga de coches y motos eléctricas. Un punto de recarga no se diferencia mucho de una estación de combustible fósil: enchufas el cargador al coche y la electricidad va llenando la batería (en el caso de la combustión es el depósito el que se llena, para luego dar energía a la batería).

Antes de hablar de puntos de recarga, hay que hablar de la finalidad que tienen estos: cargar la batería. Esta batería eléctrica es un acumulador de energía que almacena electricidad para ser transmitida al motor eléctrico. Los defensores de la Smart mobility aseguramos que, hasta la fecha, no hay método más sencillo, fácil y limpio que este.

En la actualidad se ha desmitificado el bajo rendimiento de estas baterías, que ya pueden alcanzar una autonomía media de 400 km (algunas en el mercado más de 650 km) Están compuestas de diferentes materiales, que afectan a su coste y a sus características: así, las de plomo-ácido son las más baratas pero tóxicas y de recarga lenta, las de ion-litio son más seguras y estables, pero más caras; o las de níquel-cadmio, más fiables y reciclables, pero con efecto memoria y contaminantes.

Ya son muchas las empresas que trabajan en alargar la vida útil de las baterías y promover el Smart mobility, aunque el verdadero freno de los conductores a los coches eléctricos se conoce como range anxiety, el temor a quedarse sin batería eléctrica y buscar continuamente un punto de carga cerca de nuestra posición en el mapa.

Actualmente hay más de 2.000 puntos de recarga en la vía pública, parkings y centros comerciales, y parece que esta cifra va en aumento. Estos permiten una carga rápida en caso de urgencia, aunque el verdadero ahorro y tranquilidad viene de la mano de los puntos de recarga en los hogares. ¿Por qué tener un punto de recarga para coches eléctricos en nuestro hogar es la mejor solución?

En cuanto al precio, tener un punto de recarga en casa resulta mucho más rentable. Mientras que el precio de cargar una batería de autonomía media (400km) puede costar alrededor de 30 euros, dependiendo de la compañía, en los puntos de carga de vías públicas. En casa puede salirte mucho más barato. Gracias a las tarifas ’valle’ y ‘supervalle’, cargar el coche puede costar menos de cinco euros. Además, es más sencillo dejarlo enchufado toda la noche que tener que parar un par de horas a repostar.

Otro punto a favor es la posibilidad de controlar los puntos de recarga a través del smartphone. Gracias a la aplicación ‘Smart Mobility Hogar’ se pueden programar y seguir el estado de las recargas. Y para urgencias en mitad de la vía pública, se pueden usar aplicaciones como ‘App Recarga Pública’.

En esta sección vamos a hablar de todo lo Smart mobility que se nos pueda ocurrir: tipos de baterías, carga y descarga de los coches eléctricos, novedades en la tecnología que envuelve a este tipo de transporte, además de todas las noticias de puntos de carga en vías pública y en los hogares. ¿Estás preparado para pasarte al lado Smart mobility de la conducción?