SMART CITY

Imagina que la movilidad urbana por tu ciudad dependiera solamente la electricidad. Imagina que tu ayuntamiento decide acabar con la contaminación en tu ciudad, fomentando 'la emisión cero' de CO2 con sus políticas. No imagines más, la ciudad del futuro tiene ya adjetivo propio: Smart City.

Urbes inteligentes y eficientes

Tokio, Londres, Nueva York, Zúrich y París. En un primer vistazo, estás cinco ciudades tienen algunas cosas en común, pero otras totalmente diferentes. Fue  la Universidad de Navarra la culpable de este orden, siguiendo un Top 5 nada habitual: las cinco Smart Cities más importantes del mundo.

El concepto Smart City puede traducirse como ciudad inteligente, pero también como ciudad eficiente. Esta doble traducción tiene sentido si atendemos a la definición: una ciudad se considera Smart City cuando su inversión social, sus infraestructuras y sus habitantes se apoyan en las nuevas tecnologías para conseguir una calidad de vida y una gestión de recursos óptima.

Es decir, por un lado es un organismo inteligente ya que aprovecha las últimas novedades tecnológicas a favor del desarrollo social, energético y económico; por otro lado es eficiente ya que trabaja para no comprometer a las generaciones futuras, utilizando los recursos de los que dispone de la manera más óptima posible.

La importancia de ser una Smart City es tal que incluso la Unión Europea incluye en sus presupuestos un apartado de 365 millones de euros para fomentar este tipo de ciudad. Tres de las ciudades del Top 5 son europeas, por lo que otros núcleos urbanos del viejo continente se fijan en estas como modelo a seguir.

Londres, por ejemplo, destaca en educación, siendo la ciudad con más escuelas de negocio y universidades, además de iniciativas como ‘Smart City Challenge’. Zurich se ha enfocado en edificios inteligentes y transporte eficaz. París ha apostado por la movilidad y por el uso de la tecnología en los aspectos más rutinarios.

Estas tres ciudades cuentan, además, con el apoyo de las instituciones locales, las empresas que operan en ellas del gobierno de su país y del compromiso de sus habitantes. Una fórmula que los ha llevado al éxito, pues para ser una Smart City todo lo que esté dentro de ella debe ser también un poco Smart.

¿Y en España? Ya hay dos ciudades dentro de la lista: Madrid y Barcelona. Ambas defienden un modelo de Smart City basado en la proyección internacional, la movilidad y el transporte. Aún tienen la asignatura pendiente del empleo.

Otra ciudad española que está escalando puestos es Santander. La inciativa ‘SmartSantander’ ha aprovechado al máximo la tecnología instalando sensores que miden la contaminación, cámaras accesibles para todos los ciudadanos y el desarrollo de calm traffic, permitiendo a los residentes conocer aparcamientos libres en cualquier lugar del núcleo urbano.

¿Se pueden aplicar las características de la Smart City al resto de ciudades españolas? ¿Hay leyes que benefician a las ciudades comprometidas con este modelo de vida? ¿Qué ciudades ya están implantando poco a poco este modelo y pueden ganar la carrera? Estas preguntas y otras dudas que te puedan surgir las vas a encontrar en los artículos de esta sección, que no tienen miedo a informar y contar las ventajas de las urbes que se han convertido en Smart City.