La época más deseada por pequeños (y mayores) es la Navidad, aunque visitar Madrid durante diciembre puede ser complicado. La gente, las prisas, las aglomeraciones… pero todo se puede arreglar gracias a la movilidad sostenible.

La capital del país es famosa por su decoración y ambiente festivo. En fechas tan señaladas como la última semana de diciembre, la Navidad en Madrid se convierte en un festival de luces, de árboles y de espectáculos de invierno. El frío no frena las ganas de la gente para salir a recorrer sus calles, ver las luces y hacer las compras navideñas. De hecho, sucede lo contrario, hay más gente que en otras épocas.

Si además sumamos las restricciones de circulación que se van a implantar (conócelas en profundidad aquí), moverte por la ciudad puede ser algo caótico. ¿Existe alguna solución sostenible a este problema?

Navidad en Madrid, Navidad en transporte público

El Ayuntamiento de Madrid ya ha explicado su plan para reforzar el transporte público en estas fechas. Aumentarán la frecuencia de 32 líneas de autobuses, sobre todo aquellas que conectan la periferia con el centro. Así se aseguran de que los festivos y las tardes del fin de semana, los momentos con más afluencia de gente, no se colapse este servicio.

Pero no solo los autobuses, los trenes de cercanías y de metro también reforzarán su servicio. Los primeros doblarán composiciones los fines de semana desde el 24 de noviembre. Por otra parte, el medio de transporte subterráneo añade 400 coches a la red para estas navidades.

Y si te apetece probar otros métodos para desplazarte por la ciudad, hay más alternativas sostenibles que puedes tener en cuenta. Alquilar un patinete eléctrico (cuidado por donde circulas), o disfrutar del motosharing o carsharing también son opciones válidas.

La smart city que trajo la Navidad

Si ya has elegido tu método para desplazarte, deberías saber que hay planes más eficientes que otros. Si has sido rápido, habrá conseguido entradas para Naviluz, el  autobús que recorre las calles para observar la iluminación navideña.

Calles, plazas y edificios están iluminados con millones de lámparas que cumplen con los más estrictos requisitos de respeto al medio ambiente y eficiencia energética, bajo su lema ‘iluminando más pero consumiendo menos’.