Si estás pensando en comprarte tu primer coche eléctrico pero tienes dudas respecto a su forma de cargar, su puesta en marcha y sus ventajas, te voy a contar todo lo que me pasó mi primer día utilizando este modelo de transporte.

Os lo admito: estuve echando el ojo a miles de catálogos con diferentes precios para comprar mi primer coche eléctrico: revisé la autonomía, el tiempo de carga, cuánto de mi salario me iba a dejar pagando las letras del coche… y al final, me decidí por un modelo.

El día que recibí mi coche eléctrico, me di cuenta de que me faltaba algo: información. No había mirado bien la primera puesta en marcha de mi nueva compra, tampoco me habían dado mucha ayuda en el concesionario. Por eso, te cuento mi experiencia y trucos para no acabar más enfadado que Hulk cuando uses tu primer coche eléctrico.

1. Igual que un gasolina… o no

Me dan las llaves del coche. Me lo desenchufan (grave error, ahora entenderéis por qué) y voy a casa. Por la noche, me decido a cargarlo en mi punto de carga en el hogar (el cual he instalado porque sabía que es más barato que cargar en la calle). Compruebo que las luces que indican que está cargando funcionan (algo tenía que saber hacer) y me voy a dormir.

A la mañana siguiente me dispongo a ir a trabajar. Llego al coche e intento desenchufarlo como hubiera desenchufado mi coche de combustión. Y aquí vi el primer problema: no sabía desenchufarlo. Nadie me había indicado cómo tenía que hacerlo, y en el manual no encontraba exactamente lo que necesitaba.

Me puse a buscar como un loco en Internet, pensando que excusa poner para llegar tarde al trabajo. Pero respiré aliviado: la mayoría de los coches tienen un botón para desenchufarlo o simplemente dando dos veces a botón de apertura de puertas se abría; esta segunda funcionó y pude circular con normalidad.

2. Cargar el coche eléctrico, ¿misión imposible?

Mi primera compra con mi primer coche eléctrico. Iba al centro comercial de siempre, pero antes me decidí a echar un vistazo a las aplicaciones que indican donde hay puntos de carga en lugares públicos. Al descargarme una de ellas vi que mi supermercado de siempre no tenía puntos de carga, pero otro al que suelo ir también sí.

Aunque no necesitaba cargarlo (la autonomía de mi coche es de 350 km) sí pensé que me sería útil para futuras cargas. Y no solo a la hora de hacer la compra: estas apps son muy útiles cuando realizas un viaje largo o cuando tienes una emergencia de batería.

3. Otros tips para tu primer coche eléctrico

Hablando con un amigo que tenía el coche eléctrico desde el año pasado, me contó un truco muy útil que nos anima a conducir de forma eficiente, la frenada regenerativa. Es tan simple como indica su nombre: un sistema de frenado que aprovecha esta energía cinética para recargar la batería de nuestro coche eléctrico. Algo útil para alargar la autonomía de la batería.

También descubrí que la gasolina es bastante más cara que la luz. Que el coche eléctrico es silencioso y no produce contaminación acústica. Además, el gobierno ya ofrece ventajas a los coches eléctricos: aquellos que utilizan estos vehículos tendrán descuentos en materia de impuestos, aparcamiento en zonas verdes y azules, incluso ayudas para la compra del coche eléctrico.

Y recuerda, pregunta bien a la marca o a tu concesionario toda la información para que el primer día con tu coche eléctrico no se convierta en un desastre. La clave: carga, enchufe y ahorro, no lo olvides.