Smart Village: pueblos eficientes

Una Smart City en una ciudad en la que su inversión social, sus infraestructuras y sus habitantes se apoyan en las nuevas tecnologías para conseguir una calidad de vida y una gestión de recursos óptima. Parece fácil deducir, entonces, qué es un Smart Village.

En efecto, un Smart Village es el término que se utiliza para denominar a todas esas poblaciones que tienen menor tamaño al de una ciudad pero que, al igual que las ‘ciudades inteligentes’, se apoyan en la innovación para gestionar sus recursos de una manera más adecuada, tanto para el medio ambiente como para las personas.

Pero existe cierto matiz que diferencia a los Smart Village de las Smart Cities -más allá de su número de habitantes- y es que estas últimas se centran sobre todo en el big data. Las Smart Village, por su parte, se centran mucho más en capacitar a las comunidades locales para que se comprometan con su futuro (utilizando, además las tecnologías digitales).

Pueblos inteligentes en España

En nuestro país contamos con algunos ejemplos de estos pueblos que están marcando el camino a seguir por el resto de pequeñas poblaciones. Entre ellas destaca Molinaseca, municipio leonés de 800 habitantes que, pese a tener pocos vecinos, posee un sistema de gestión de residuos inteligentes y otro de alumbrado inteligente. Estas medidas permiten ahorrar gastos, tanto en desplazamiento como de emisiones de CO2.

Valverde de Burguillos, en Badajoz, ha creado la plataforma Activa Valverde a través de la cual los jóvenes que deben desplazarse a otras ciudades para estudiar mantengan el contacto con el municipio. Gracias a esta iniciativa, esta población que cuenta con menos de 300 habitantes fomenta que sus jóvenes vuelvan a la localidad una vez finalizados sus estudios.

El sur de la Península tampoco se queda corto, como es el caso de El Gastor, pueblo de la sierra de Cádiz, que cuenta con un sistema inteligente de renovación del alumbrado público e implantación de nueva tecnología en la gestión municipal de sus 1.700 habitantes.

También en el sur encontramos Alcalá la Real (Jaén). Esta localidad ha creado una red wifi pública gracias a la cual los turistas pueden acceder fácilmente a contenidos relacionados con la historia del pueblo. Todo un avance en accesibilidad que muchas de las grandes ciudades de España sin duda envidiarán.

Los grandes retos de las Smart Villages

Sin embargo, y a pesar de los grandes avances que se están implantando, aún existen regiones donde falta infraestructura digital. Por ello, uno de los grandes retos de los Smart Villages es el de mejorar la conectividad y dotar de infraestructuras al mundo rural. Además, conectar estos territorios más inexplorados con el resto del mundo a través de una movilidad sostenible.

En este sentido y con intención de reducir la brecha digital entre el campo y la ciudad y fomentar así la economía rural, la Comisión Europea da prioridad al desarrollo de Smart Villages dentro de sus políticas comunitarias. 

Pero a nivel estatal también se están dan pasos en esta dirección. Ejemplo de ello es la convocatoria lanzada ya en 2014 de Ciudades Inteligentes que permitió, además, la participación de pequeños núcleos rurales.

Antes de irte, conoce las ventajas del turismo exprés inteligente

 Las escapadas en los puentes, las salidas de fin de semana y otros viajes rápidos son perfectos para las smart villages que apuestan por la movilidad eléctrica. ¿Por qué?

Porque empresas como Iberdrola ya han creado puntos de recarga en algunas de estas villas. Visitarlas en un coche eléctrico, propio o sharing, es una realidad más que asumible por el viajero incansable. Imagina visitar la historia de la España más antigua, comer un plato típico o simplemente desconectar mientras se carga tu coche.  ¿No te encantaría?