La naturaleza nos da la solución, solo hay que seguir avanzando

La movilidad eléctrica ya está posicionada como el transporte necesario en la actualidad. No solo el coche: el transporte público y los VMP (vehículos de movilidad personal) también se pasan a la smart mobility. Vehículos cero emisiones al circular… ¿y al cargarse? Esta duda es la que protagoniza las grandes discusiones entre defensores del coche de combustión y emprendedores del eléctrico. ¿Qué energía usan los coches eléctricos?

Por el principio: los tipos de energía

Si no recuerdas tus clases de Naturales de Secundaria, hecho totalmente normal, puede que no sepas enumerar las fuentes de energía. En Muévete En Verde es nuestro pan de cada día, por eso queremos compartir nuestro conocimiento:

    • Las fuentes de energía limitadas dependen de recursos finitos de la Tierra. En materia de transporte se utilizan tres: gasolina, diésel (ambas derivadas del petróleo) y gas natural. Aunque, para conseguir electricidad para los eléctricos, se puede usar el carbón o la fisión nuclear. Además de acabarse pronto, (se calcula que en 40 años se agotarán las reservas), son fuentes de energía contaminante, pues su tratamiento actual libera partículas nocivas como el NoX, el CO2…
    • Las fuentes de energía renovables son ilimitadas. Directamente se aprovechan diferentes recursos naturales para generar electricidad a cero emisiones.

Estas últimas son verdaderamente interesantes para la movilidad eléctrica, pues la convierten en una solución 100% sostenible, al no comprometer a generaciones futuras (no verán mermadas sus reservas ni contaminado su entorno). Las más habituales son:

    • Energía eólica. Aprovechar la fuerza del viento para generar energía cinética que se convierte en electricidad.
    • Energía solar fotovoltaica. Convertir la luz solar en electricidad gracias al efecto fotoeléctrico.
    • Energía hidroeléctrica. Aprovechar la fuerza del agua al caer por un salto o desnivel.

La situación actual de las energías renovables en España es un panorama esperanzador. Grandes energéticas como Iberdrola trabajan día a día para reducir el uso de combustibles fósiles y alcanzar el 100% de la energía limpia e ilimitada.

La energía que usan los coches eléctricos, un tema importante y urgente

Tenemos 10 años para reducir un 40% las emisiones de gases de efecto invernadero, al menos en la Unión Europea (los Acuerdos de París y Kioto buscan un resultado similar). Sabemos que el transporte genera un 27% de dichos gases, siendo el sector que más produce. Debemos empezar por ahí.

Desde este enfoque político, es necesario apostar por las fuentes de energías renovables en el transporte, y eso se consigue fomentando el coche eléctrico. Más electrificación del transporte son más puntos de recarga, más facilidades y ayudas a la compra, como el plan MOVES, y otra serie de ventajas. Pero también significa apostar por paneles solares, molinos de viento… A más transporte eléctrico, mayor necesidad de energía.

Desde un enfoque empresarial, hay tres partes interrelacionadas: la innovación, la imagen y el crecimiento. La tecnología necesaria para esta idea aún necesita desarrollo (innovación), potenciando a las empresas que apuesten por ello (crecimiento) y fomentando sus valores de sostenibilidad y respeto por el futuro para todos (imagen).

Desde un enfoque social y sanitario, electrificar el transporte supone menos enfermedades causadas por la contaminación del aire (especialmente las respiratorias), más alternativas accesibles y respetuosas (como un transporte público que no comprometa la peatonalidad o las zonas verdes).

El uso de energía renovable en España

Si queremos saber qué energía usan los coches eléctricos en España, debemos atender a las cifras generales de uso de este tipo de fuentes. En 2018, la electricidad generada vino de más de un 40% de fuentes renovables, en especial la hidráulica (13,7%) y la eólica (19,8%).

Se podría decir que, de cada 10 coches eléctricos, cuatro circulan con energías que no contaminan ni se agotan. Una buena noticia para el sector, pues indica que estamos en buen camino, pero aún hay opción para mejorar. Aunque hay algunas compañías que ya han hecho sus deberes, por ejemplo, Iberdrola, con una capacidad propia instalada de energías renovables al 72%.

Reducir un 40% las emisiones totales de CO2 implica aumentar mucho más estos números. Como mínimo, debemos alcanzar esa relación de siete coches eléctricos cero emisiones y 100% renovables frente a tres que sigan utilizando fuentes de energía limitada.

Movilidad eléctrica y sostenible

Si cerramos los ojos e imaginamos el presente ideal, no faltan los coches eléctricos. Ya hemos conseguido un transporte cero emisiones al circular, ¿por qué no quitar esta muletilla y quedarnos simplemente con “cero emisiones”? Cambiar la energía que usan los coches eléctricos, como ya hemos visto, es tarea y beneficio de y para todos.